¿Externalizar? That´s the question.

Desde que se inventara la empresa externa, o bien dicho, empresa de outsourcing, poco parece sufragar un mayor gasto que el derivado del personal.
Por suerte o por desgracia, no todos los puestos pueden ser externos…. ¿o sí?
 
Existen departamentos que se ven afectados directamente por la ocupación o número de servicios de un establecimiento hotelero, por lo que en función de estos parámetros el servicio externo nos permite controlar los costes que estos departamentos pueden tener en fechas puntuales.
 
                El departamento más sufrido es el de limpieza, restauración… recepción y hasta la dirección.
limpiador
                Hace tiempo que sabemos que no existen contratos fijos, pero, sí puestos fijos que no deben faltar en modo presencial en un hotel. De ahí que optemos por una figura externa que posea especialización en el departamento que le corresponda así como conocimiento del lugar donde podrá trabajar de forma temporal.
 
                Cataloguemos pues una figura de servicio mínimo como representa el departamento de recepción, aunque tampoco se libra, pues hasta el propio jefe de recepción (si existe) también desempeña las funciones propias y las de un departamento “embudo”.
 
                Con las nuevas tecnologías se han originado determinados puestos virtuales que no requieren presencia física, puestos que cada vez son más externos y que además también procuran tareas que el jefe de recepción ya no puede desempeñar.
 
                Muchos establecimientos siguen actuando de forma reacia a esta figura no presente en su día a día pero que sin duda provocan que tu negocio siga en pie.
 internet
¿Dejarse llevar por internet?
Pues, disculpe que le diga, sí.
 
No queda más remedio que entramar un marketing plan 2.0 para que tu hotel siga las tendencias, al igual que cambias las cortinas o los colchones…
 
                Seamos conscientes de que ya todo el mundo puede hablar de ti, bien o mal, y que el boca a boca sigue haciendo estragos…. Incluso en internet.
 
                No sumes tus gastos ante quejas compradas y comentarios sobornados.
 
Optimiza a tu personal todo lo que puedas, pero ten en cuenta que la especialidad, el conocimiento y el buen hacer contribuyen a convertir dichos gastos en beneficios si quieres seguir en la cresta de la ola o probar a subirte a ella.
crestadeola