El buen hacer

Existen sólo dos maneras de hacer las cosas: bien y mal.
Como bien es sabido, el fin justifica los medios… o no?
Puedes hacer creer que tienes una gran cartera de fans, comprándolos… pero eso te hace mejor?
Tarde o temprano cada cual opinará de una manera en función de las expectativas por las que se ha pagado, aunque puede que la tarifa no sea realmente importante si la atención al cliente y el servicio en general te ha dejado un mal sabor de boca.
En esta gran vorágine de las redes sociales hemos perdido un poco el norte. Parece que todo vale, pero realmente en algunos casos parece que sólo hay una máquina que hace recuento detrás de esas fotos maravillosas.
Humanicemos el sentido y ofrezcamos un servicio real que cubra las expectativas de nuestros clientes y no nos dejemos llevar por la fama, pues como dice el viejo refrán, torres más altas han caído.
Detrás de cada establecimiento, sea del tipo que sea, hay un equipo humano que se esfuerza por ofrecer lo mejor de sí y demostrar de este modo que todo forma un conjunto en sí mismo y es por eso por lo que merecerá la pena regresar.
No es la primera vez que en una de las famosas redes sociales (o antisociales) escribo una deferencia hacia el personal del establecimiento y recibo un “me gusta” que no me sabe a nada.
Seriamente planteémonos quiénes somos, qué se espera de nosotros, y qué es lo que realmente esperamos de los demás.

 

manejo-de-redes-sociales.com

La Imágen

Lejos de lo que muchas personas puedan pensar, no se trata de un problema psicológico.  Sencillamente, es un planteamiento que hemos de hacernos en nuestro interior para transmitir todo aquello que deseamos sea entendido por los demás.
joanmarti.es
joanmarti.es
Esa búsqueda de la aceptación la podemos extrapolar a la imágen que deseamos proyectar sobre nuestro negocio o empresa.
Muchos empresarios hosteleros olvidan que la imágen va mucho más allá de un resultado en el balance, que también, pero…. ¿Sabes que piensan nuestros clientes potenciales de nuestro negocio?
diariodelhotelero.com.ar
diariodelhotelero.com.ar
 
 
 
 
Cuando emprendemos una actividad, nuestro producto es el mejor por que así nos lo hemos planteado, en caso contrario, ya lo habríamos dejado y nos habríamos dedicado a otra cosa.
Seamos realistas, ningún establecimiento hotelero es de ensueño si no transmitimos que así será, y después demostremos que así es.  Las palabras pueden ser complejas, maravillosas y estupendas, pero …. ¿el mensaje llega? Y si no llega, ¿por qué?
Es básico encaminar nuestros pasos hacia un convencimiento propio y posteriormente demostrable de que nuestro establecimiento no sólo es el mejor, si no que el servicio es el adecuado a las expectativas deseadas. Adelantarnos a los pensamientos ajenos, y no basarnos en los propios, podrán conducirnos a gran parte de nuestro éxito.
satisfaccion
Últimamente no dejo de escuchar que los valores añadidos, los precios más económicos, las ofertas más agresivas…. etc, etc… son los que determinarán el éxito más absoluto, pero ciertamente, eso no lo es todo.
El servicio, ese ente desconocido que trabaja en la sombra, es una de las puntas del iceberg que determinarán el éxito o fracaso rotundo de un descanso placentero y sin sobresaltos.
¿Estamos preparados para ofrecer un servicio que sin duda será un valor añadido o sólo miraremos los números e identificaremos a nuestros clientes como Euros andantes?
dolares