Claridad. Factor interesante y definitivo en la web.

Ofertar valores añadidos siempre es un éxito, principalmente porque no suponen gastos añadidos para el cliente, pero, ¿suponen gastos extra para el hotel?

En la mayoría de los casos no, principalmente porque los usuarios de nuestra web no son conscientes de todos los servicios ofertados que no tienen coste añadido para ellos.

La velocidad y las prisas en las visitas y las facilidades necesarias para reservar hotel requieren en mayor medida una mejora sustancial a la hora de valorar una oferta competitiva.

Los canales de difusión son importantes, pero tener una web “en condiciones” facilita todos estos procesos.

La sencillez en los contenidos, web intuitiva y fácil de encontrar hacen que seas más accesible a tus clientes potenciales.

Fotografías de alta resolución, mapa de ubicación, detalle de servicios…. toda la información es poca siempre y cuando seas fiel a la sinceridad y transparencia en todo momento.

Algo simple, pero al mismo tiempo complejo.

crestadeola

 

¿Externalizar? That´s the question.

Desde que se inventara la empresa externa, o bien dicho, empresa de outsourcing, poco parece sufragar un mayor gasto que el derivado del personal.
Por suerte o por desgracia, no todos los puestos pueden ser externos…. ¿o sí?
 
Existen departamentos que se ven afectados directamente por la ocupación o número de servicios de un establecimiento hotelero, por lo que en función de estos parámetros el servicio externo nos permite controlar los costes que estos departamentos pueden tener en fechas puntuales.
 
                El departamento más sufrido es el de limpieza, restauración… recepción y hasta la dirección.
limpiador
                Hace tiempo que sabemos que no existen contratos fijos, pero, sí puestos fijos que no deben faltar en modo presencial en un hotel. De ahí que optemos por una figura externa que posea especialización en el departamento que le corresponda así como conocimiento del lugar donde podrá trabajar de forma temporal.
 
                Cataloguemos pues una figura de servicio mínimo como representa el departamento de recepción, aunque tampoco se libra, pues hasta el propio jefe de recepción (si existe) también desempeña las funciones propias y las de un departamento “embudo”.
 
                Con las nuevas tecnologías se han originado determinados puestos virtuales que no requieren presencia física, puestos que cada vez son más externos y que además también procuran tareas que el jefe de recepción ya no puede desempeñar.
 
                Muchos establecimientos siguen actuando de forma reacia a esta figura no presente en su día a día pero que sin duda provocan que tu negocio siga en pie.
 internet
¿Dejarse llevar por internet?
Pues, disculpe que le diga, sí.
 
No queda más remedio que entramar un marketing plan 2.0 para que tu hotel siga las tendencias, al igual que cambias las cortinas o los colchones…
 
                Seamos conscientes de que ya todo el mundo puede hablar de ti, bien o mal, y que el boca a boca sigue haciendo estragos…. Incluso en internet.
 
                No sumes tus gastos ante quejas compradas y comentarios sobornados.
 
Optimiza a tu personal todo lo que puedas, pero ten en cuenta que la especialidad, el conocimiento y el buen hacer contribuyen a convertir dichos gastos en beneficios si quieres seguir en la cresta de la ola o probar a subirte a ella.
crestadeola

¿Por dónde los cogemos?

 
                Son muchos los frentes que un director de hotel ha de afrontar para que el negocio siga a flote, cuidando de todos los aspectos y mimando a sus clientes y futuros clientes.
Una buena estrategia de un plan de marketing radica no sólo en estimar unas ventas, sino además en desmenuzar todos los gastos antes incluso de recibir las dichosas facturas.
Cuando el engranaje del negocio permite diversificar los departamentos existe más claramente una figura de consultoría que puede trabajar con más datos.
Cuatro ojos ven más que dos.
 
Lo cierto es que, de un tiempo a esta parte, ese abanico departamental se va reduciendo y comprimiendo.
 
 
Cuando el negocio hotelero es pequeño o dispone de un par de departamentos o incluso sólo de uno, ajustarse y analizar los datos a barajar, se convierte en una tarea ardua e incluso pesada.
                No existe una función principal, pero es un error centrarse sólo en ventas o en marketing. Podemos llegar a mejorar nuestra gestión sin descuidar la inversión y sobre todo tratando de reducir unos gastos que nos van asfixiando.
 
 
 
 
 
Tampoco lleguemos al extremo radical, nuestra marca e imagen no deberían verse mermadas por ello.
 
Analizar todos los gastos, desgranarlos, compararlos, negociar y buscar nuevos proveedores….
La Buena suerte no es sólo para quien la busca… Es para quien la encuentra!